Derechos del consumidor

Pagaste por algo que no recibiste, o que no era lo que te prometieron

La ley protege a quien compra un producto o contrata un servicio, y le impone obligaciones concretas a la empresa que está del otro lado. La mayoría de la gente se resigna antes de reclamar; muchas de esas resignaciones eran reclamos con fundamento.


En qué situaciones podemos ayudarte

  • Planes de ahorro. Cuotas que se dispararon muy por encima de lo que te informaron al suscribir.
  • Productos con fallas. Garantías que no se cumplen, reparaciones eternas, reemplazos que no llegan.
  • Servicios mal prestados. Lo que contrataste no se presta, se presta a medias o se interrumpe.
  • Cobros indebidos. Débitos automáticos que no autorizaste o que siguen después de dar de baja.
  • Publicidad engañosa. Te vendieron algo con condiciones distintas de las que después aparecieron.
  • Cancelaciones y bajas. La empresa te pone trabas para dar de baja un servicio.

La ley te pone en el lado más protegido de la relación

El régimen de defensa del consumidor parte de una idea simple: entre vos y una empresa no hay igualdad de información ni de poder de negociación, y el derecho corrige esa diferencia. De ahí salen el deber de información, la interpretación de las cláusulas dudosas a favor del consumidor y la responsabilidad de toda la cadena de comercialización.

Además del reintegro de lo que pagaste, según el caso puede reclamarse el daño moral por el maltrato y el desgaste, y el daño punitivo, que es una sanción adicional prevista para las empresas que incumplen sus obligaciones frente al consumidor.


Contanos qué pasó y te decimos si hay reclamo.

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