Hacete ver por un médico
Aunque te sientas bien y aunque no te duela nada. Hay lesiones que aparecen uno o dos días después, y si no quedó registrada la consulta en el momento, después cuesta mucho probar que vinieron del choque. Guardá cada constancia, orden y estudio.
Anotá y fotografiá todo
Patente, marca y modelo del otro vehículo, nombre y documento del conductor, compañía de seguros y número de póliza. Fotos de los dos vehículos, de la calle, de las huellas de frenada y de los semáforos o carteles. Los datos de cualquiera que haya visto lo que pasó. Y si intervino la policía, el número de actuación.
Avisale a tu seguro, nada más que eso
Si tenés seguro, la ley te da tres días para avisarle a tu aseguradora que tuviste un siniestro; si dejás pasar el plazo, puede rechazarte la cobertura. Es solo el aviso: no declares culpas, no firmes nada y no aceptes ninguna oferta. El reclamo lo armamos juntos.
No firmes nada ni aceptes un arreglo de apuro
Ni en el lugar, ni por teléfono, ni en la oficina de una aseguradora. Si firmás un recibo que dice «cancelatorio» o «indemnización total», después no podés reclamar nada más, ni siquiera por lesiones que todavía no aparecieron.
Escribinos y lo armamos juntos
Mandanos por WhatsApp o por el formulario las fotos, los papeles del médico y los datos que anotaste, y contanos cómo fue. Te respondemos en 48 horas hábiles y nos ocupamos del reclamo a la aseguradora y de lo que siga. Desde hoy, guardá cada gasto con su comprobante: remedios, estudios, taller, remises y los días que no pudiste trabajar.
Esta guía es información general. Para tu caso puntual, lo mejor es que lo miremos juntos.
¿Y después, qué sigue?
Leemos lo que nos mandaste, te decimos si hay reclamo y cómo se hace, y nos ocupamos de los trámites. Vos no tenés que perseguir a nadie.