Guardá toda la prueba de la compra
La factura o el ticket, el comprobante de pago, la publicidad que viste, la descripción del producto en la web y la conversación con el vendedor. Sacá capturas de pantalla: las publicaciones y los chats se editan o se borran.
No devuelvas nada, no tires nada y no firmes conformidad
Conservá el producto, la caja, las etiquetas y hasta el envoltorio: el estado en que está es parte de la prueba. Si te ofrecen una nota de crédito, un cupón o un cambio, no firmes nada que diga que quedás conforme o que renunciás a reclamar. Y si es un servicio, no lo des de baja antes de consultar.
Fijate si estás dentro de los 10 días
Si lo compraste por internet, por teléfono o fuera del local, la ley te da diez días corridos desde que lo recibiste para arrepentirte y devolverlo, sin dar explicaciones y sin costo. Si estás cerca de ese plazo, decínoslo en el primer mensaje: es lo que más apura.
Escribinos y lo armamos juntos
Mandanos por WhatsApp o por el formulario lo que juntaste y contanos qué pasó, con tus palabras. Si ya reclamaste a la empresa, mandanos también el número que te dieron. Te respondemos en 48 horas hábiles y nos ocupamos del reclamo y de lo que siga. Muchos de estos problemas se resuelven sin juicio, si se reclaman bien.
Esta guía es información general. Para tu caso puntual, lo mejor es que lo miremos juntos.
¿Y después, qué sigue?
Leemos lo que nos mandaste, te decimos si hay reclamo y cómo se hace, y nos ocupamos de los trámites. Vos no tenés que perseguir a nadie.